La Esquizofrenia, su Criterio Diagnóstico, Subtipos, Pronóstico y Tratamiento...
La Esquizofrenia es considerada como un Trastorno Mental Grave (TMG) y una de las enfermedades mentales con peor pronóstico y resolución. Se estima que este trastorno hoy en día afecta a más de 52 millones de personas en todo el mundo y una estima del año 2006 afirma que en España hay 440.000 enfermos de esquizofrenia u otras psicosis y que cada año se detectan 75.000 nuevos casos.
En el panorama actual de la Salud Mental (en los países occidentales) el enfoque en las terapias y apoyos ofrecidos a las personas con este tipo de trastorno suele ser más bien de tipo biológico, recurriendo de forma rutinaria a la administración de psicofármacos (antipsicóticos) por largos periodos de tiempo. En esta tesina se quiere reconocer la importancia de la psicoterapia en el tratamiento de la esquizofrenia, la ya demostrada eficacia de los tratamientos integrados (psicoterapia conjuntamente a la terapia farmacológica, aunque se recomendaría que esta no fuera a largo plazo) y la posibilidad de recuperación de la esquizofrenia a través de otras terapias que no contemplen la administración de psicofármacos (Seikkula, 2002). En efecto, se ha demostrado que programas integrados de tratamiento que combinen fármacos y psicoterapia, resultan ser mucho más eficaces ya que recaería el 15%, frente al 30% que lo hace al cabo de un año de abordaje exclusivamente farmacológico.
A la vez resulta importante una intervención precoz, que facilita la implicación del propio enfermo y aumenta las posibilidades de éxito terapéutico. En España, la duración de psicosis sin tratar, que sería el periodo entre el primer episodio y el comienzo de la terapia, es de tres a cuatro años, que rinde más difícil el abordaje de un tratamiento eficaz, ya que al principio la persona con Trastorno Mental Grave (TMG) estaría más dispuesta a colaborar. Es intuitivo que cuanto más tarde llega la ayuda, peor será el pronóstico. Por eso sería muy importante la existencia de un sistema de prevención, que por ahora en España muestra evidentes carencias, mientras que en Europa podemos encontrar sistemas como el finlandés, dirigido a la prevención ya desde la familia y la escuela. Hablar de prevención puede resultar raro pensando en la esquizofrenia, cuando se le considera esencialmente como una "enfermedad mental", pero se vuelve más natural cuando nos referimos a ella como un trastorno, de naturaleza temporal, en el que puede incurrir cualquier individuo y donde no solo juegan un papel relevante la biología y la genética, sino el entorno sociofamiliar y la educación.



